Biografia


Adolfo Rodríguez Saá nació en la ciudad de San Luis, el 25 de julio de 1947, en el seno de una de las familias más representativas de la provincia de San Luis.
Cursó estudios en la Escuela Normal Superior “Coronel Juan Pascual Pringles” graduándose como Maestro Superior y Bachiller. Continuó su vocación en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Buenos Aires, de la que egresó con el título de Abogado en 1971. 
A su regreso a San Luis inició una activa participación en la vida política puntana, que lo unge como Diputado Provincial por el FREJULI  hasta el golpe de Estado de 1976. 
Gobernador de San Luis
 
Al restaurarse la democracia, es electo Gobernador con el 40,48% de los votos. A partir de ese momento da inicio un período de crecimiento y desarrollo sin igual en la provincia de San Luis. Conduce los destinos de la provincia por más de dieciocho años, ya que el pueblo lo reelige en 1987 con el 52,12% de los votos; en 1991 con el 50,57%; en 1995 con el 71,47% y finalmente en 1999 con el 54,9%. Entrega la Gobernación el 23 de Diciembre de 2001 a la vicegobernadora María Alicia Lemme, al asumir la Presidencia de la Nación por decisión de la Asamblea Legislativa, que lo elige para ocupar la más alta Magistratura del país, ante la crisis de Diciembre de 2001.
 
En su gobierno, al amparo de la Ley de Promoción Industrial Nº 22.021, se produce la llegada de un considerable capital, que originó un notable crecimiento industrial. Al mismo tiempo, los recursos fiscales se invirtieron en obras públicas, en servicios sociales y en recursos turísticos, creando riqueza y bienestar en San Luis en momentos de recesión nacional. El pueblo de la provincia reconoció esta situación de bienestar reeligiéndolo para continuar el gobierno en las elecciones de 1987, 1991, 1995 y 1999.
San Luis había sido hasta los comienzos de la década una provincia estancada, orientada principalmente a una actividad agropecuaria de baja intensidad. A partir de 1983 la adopción de nuevas políticas que no dejaron sector o actividad sin abordar, hace que, en forma permanente, se registren índices de empleo, escolaridad, ingreso por habitante y seguridad ciudadana superiores a la media nacional. Esta gestión eficiente se refleja especialmente en materia presupuestaria, de suerte que en 1984 la tesorería provincial terminó con todo su déficit y en 1992, poco después de la hiperinflación, empezó a operar con superávit. 
 
A poco de cumplir su primer período como Gobernador de la provincia, el 30 de marzo de 1987 es distinguido como “Gobernador del Año” por el Comité de Distinciones Internacionales de la Organización Mundial de las Naciones, premio compartido con el Gobernador de Córdoba, Eduardo Angeloz.
 
Las obras realizadas en la provincia en los primeros 16 años de gobierno del Dr. Adolfo Rodríguez Saá en viviendas, infraestructura vial e hídrica, energía eléctrica, red de gas, hospitales, escuelas y seguridad, entre tantas otras, operaron una profunda transformación. Ello atrajo a San Luis a ciudadanos de otras provincias en busca de un horizonte de desarrollo y posibilidades de trabajo y vivienda.
 
Infraestructura. El “Plan Mil”. El despegue de la infraestructura provincial al mando de Adolfo Rodriguez Saá salta a la vista al examinar las cifras. Así, la red provincial de caminos pavimentados pasa de 354 km en 1983 a 1.509 km en 1999; la electrificación rural de 390 km en 1983 a 2.773 km en 1999; la red de gas natural (uno de los motores del desarrollo puntano) de una red únicamente troncal a más de 485 km de gasoductos y 1.037 km de redes de distribución en 1998. 
 
En lo que significó una verdadera “Revolución del Agua” se construyeron en esa etapa 2.069 km de acueductos que extienden su área de influencia a casi 2,5 millones de hectáreas, 2 nuevos diques (Agüero en 1997 y Nogolí en 2000) y se dictó el Código de Aguas.
 
En 1.998 decide encarar un Plan Estratégico a cinco años, con una inversión de Mil Millones de Pesos, destinado a propiciar todas las obras necesarias para que la provincia de San Luis consolidara decididamente su futuro. Para ello se estimuló el compromiso de todos los sectores, a través de una decidida participación ciudadana. De esa forma surgieron proyectos de obras viales, de educación, de infraestructura hídrica, de comunicaciones, de salud, de vivienda. Prácticamente no quedó posibilidad sin atenderse.
 
Fruto de ese proceso es el “Plan Mil”. Este plan ha sido sin duda el antecedente de los Presupuestos plurianuales. El Plan generó las obras necesarias para terminar de modernizar toda la infraestructura pública, construyendo caminos, redes de agua y electricidad. Entre otras obras creó la Autopista de la Información, una red de fibra óptica y radio enlaces que interconecta todas las localidades de mas de 20 habitantes, que brinda telefonía e Internet a todos los rincones de la provincia, integrando las distintas administraciones municipales, satisfaciendo las necesidades de sus habitantes e implementando programas educativos basados en el uso de las tecnologías de la información y las comunicaciones.
 
Se construyeron autopistas, que llevaron seguridad vial a la población al cruzar la provincia en todas direcciones, destacando la construida sobre el trazado de la Ruta Nacional Nº 7, en el tramo provincial de la ruta que une Buenos Aires con Mendoza, en el estratégico Corredor Bioceánico Central. Asimismo cabe mencionar las obras que se realizan en la Nacional Nº 148 y en la Ruta Provincial Nº 20, tarea continuada por los gobiernos que lo sucedieron y que hoy muestran una provincia con el 41% de las Autopistas que tiene en su conjunto la República Argentina. 
 
Se proyectaron 390 km de rutas y caminos turísticos, que provocarían luego el despegue provincial en la materia; 842 km de caminos productivos, y 90 km entre obras de mejoramiento urbano y de accesos a distintas localidades de la provincia, con una inversión de casi 370 Millones de Pesos de la época.
 
Nuevas escuelas y hospitales, un desarrollo extraordinario en infraestructura hídrica con los proyectos de diques sobre el Río Quinto (Saladillo) y sobre el Río Claro (San Francisco); nuevos canales y acueductos para la provisión de agua potable y la producción en distintas poblaciones; la construcción de una ampliación a la Estación Transformadora de energía en Luján, que aseguraría el abastecimiento eléctrico a la provincia y la ampliación de la red de energía rural, llegando a todas aquellas poblaciones con más de 20 habitantes, a las que también se les proveería de gas natural, ampliando así el grado de satisfacción de la población sanluiseña, son algunas de las innumerables obras previstas que habrían de concretarse de allí en adelante para culminar el desarrollo de San Luis.
 
Vivienda. Ciudad de La Punta. En materia de vivienda, la concreción de políticas adecuadas en los primeros 16 años dio como resultado el control del déficit habitacional urbano, siendo así que más de 30.000 familias accedieron a una vivienda digna bajo el lema “Una vivienda digna para cada puntano”. Este progreso vino acompañado de los correspondientes servicios básicos: agua, saneamiento, drenaje y pavimentos, que significó una mejora en la calidad de vida y provocó la llegada de ciudadanos de otras provincias atraídos por la bonanza de San Luis.
 
Se continuaría con la construcción masiva de viviendas, superándose la entrega de más de 50.000 en todo el período, lo que genera una movilización económica y productiva con la creación de empleo en forma directa e indirecta. 
 
Entre otras obras se crearon los Planes de Vivienda “Puntanito”, “Viva San Luis”, “Porvenir” y “Nuevos Horizones”, destacándose además la licitación para la construcción de las primeras 1.000 casas con las que se fundaría la ciudad de La Punta, primera ciudad fundada en el país en el siglo XXI.
 
 
Seguridad y estabilidad jurídica y económica. Gestión de excelencia. Sus sucesivos gobiernos se caracterizaron por la previsibilidad y por la seguridad jurídica que destacaron a la provincia en el orden nacional, y por las adecuadas ejecuciones presupuestarias que generaron ahorros de importancia. Dichos ahorros son colocados en los bancos nacionales, siempre apostando a nuestro país.
 
Fruto de esta estabilidad y seguridad es el extraordinario desarrollo económico alcanzado por la provincia. A modo de ejemplo, en la faz industrial se llegaron a concretar exportaciones por casi U$S 280 Millones en 1997, correspondiendo casi la totalidad a manufacturas de origen industrial y agropecuario.
 
Asimismo, se destacan los planes de fomento ganadero de 1993 y agrícola de 1997, aún vigentes y que premian al productor que invierte sus impuestos en su campo.
 
En materia de gestión, inaugura dos herramientas singulares: las “giras institucionales” en las que el gobierno sale al encuentro de las necesidades de cada rincón de la provincia; y la ley de “presupuesto permanente” de 1999, por la cual el 50% del presupuesto de la provincia debe invertirse en capital, sin derivarse a gastos corrientes, medida admirada por las administraciones de numerosas provincias. Esta norma vino a reflejar una realidad que ya se palpaba en la gestión de Adolfo: mientras que en 1983 la inversión alcanzaba al 32% del presupuesto, en 1993 la proporción llegaba al 57%.
 
La especial situación de ahorro se vio conmovida por el “corralito financiero” de 2001, que capturó los fondos que les correspondían a todos los puntanos. La defensa de la provincia en su reclamo ante la Corte Suprema contra el Estado Nacional, por el reconocimiento de sus derechos sobre los ahorros de tantos años de esfuerzo, fue reconocida en el fallo del 5 de marzo de 2003, que determinó la devolución de los fondos que legítimamente le correspondían a San Luis en la moneda de origen: dólares americanos. A mas de 8 años el gobierno nacional aun no ha cumplido la sentencia de la Corte, manteniendo dicha deuda con el pueblo puntano.
 
Todo el esfuerzo de sus 18 años de gobierno provincial continúa bajo la gobernación de Alicia Lemme, que completó el período de gobierno hasta el año 2003, y más recientemente por su hermano, Alberto Rodriguez Saá, electo por el voto soberano del pueblo de la provincia para dos períodos consecutivos que culminan en diciembre de 2011.
 
Presidente de la Nación
 
En el año 2001 Adolfo Rodriguez Saá era uno de los políticos más respetados dentro del Partido Justicialista. Miembro del Consejo Nacional Justicialista, había impulsado el Frente Federal Solidario de Gobernadores justicialistas, reafirmando los derechos de las once provincias más pequeñas  frente a las tres grandes (Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe) a las que luego se sumaron Santa Cruz y La Pampa. Ello le valió ser nombrado Presidente del Consejo Federal de Inversiones desde el 19 de septiembre de 2001 hasta el 22 de diciembre de 2001.
 
Al producirse la crisis de Diciembre de 2001, la renuncia del Presidente Fernando de la Rúa y la acefalía de la vicepresidencia debida a la previa renuncia del Dr. Carlos Álvarez, originaron la necesidad de recurrir al dispositivo constitucional de convocar a la Asamblea Legislativa. Este cuerpo  elige a Adolfo Rodríguez Saá para desempeñar la presidencia de la Nación, previendo además futuras elecciones presidenciales aplicando el sistema de Ley de Lemas. Asume el cargo el 23 de Diciembre de 2001, horas después de los saqueos, la conmoción social y los enfrentamientos con las fuerzas del orden que habían dejado una grave pérdida de vidas humanas.
 
Como Presidente resolvió la suspensión de los pagos de la Deuda Externa, a fin de que fuera revisada por el Congreso la legitimidad de la misma, lo que nunca se hizo. Anunció la puesta en marcha de un plan social para crear 1.000.000 de oportunidades de trabajo y un plan de viviendas dirigidos a paliar la crisis social y a reactivar la detenida economía nacional. Hizo hincapié en la austeridad de la administración pública, con la reducción de los salarios de los altos funcionarios del Gobierno federal, la supresión de ministerios, la congelación de vacantes en la administración pública y la puesta en venta del parque automotor y los tres aviones de la Presidencia de la Nación. 
 
Abrió la agenda productiva para incentivar la producción, nuevas inversiones, competitividad y empleo, poniendo el sistema tributario al servicio de este cometido. Para evitar una salida traumática de la convertibilidad, que hubiera ido en perjuicio del salario de los trabajadores, propuso la creación de una moneda no convertible con la que serían financiados dichos planes.
 
Logró reunificar a la CGT, lo cual le valió el respaldo de los dirigentes sindicales y de los trabajadores, pero no así el de un importante sector del Partido Justicialista, disconforme con la decisión del mandatario de no devaluar la moneda en forma inmediata.
 
A una semana de su gobierno contaba con un proyecto de ley de presupuesto no deficitario y un proyecto de ley de coparticipación federal que traería pacificación en la relación Nación-Provincias. Sin embargo, parte de los gobernadores peronistas, le quitaron su apoyo para la concreción de estas medidas. Ante esta situación, presenta su renuncia a la presidencia. (Ver Discurso de Renuncia).
 
Diputado Nacional y Senador Nacional por la provincia de San Luis
 
En las elecciones del año 2003 es electo Diputado Nacional, asumiendo su cargo en diciembre de ese año.  Preside entonces el bloque de Diputados de la provincia de San Luis en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.
 
En el mes de octubre de 2005 se presenta como candidato a Senador Nacional por la provincia de San Luis, siendo electo por amplísima mayoría para representar sus intereses hasta el mes de diciembre de 2011.
 
Como Senador Nacional ha impulsado distintas iniciativas para terminar con los llamados superpoderes y la acostumbrada delegación legislativa en manos del Poder Ejecutivo. Asimismo, presentó diversos proyectos para la implementación de políticas públicas para el desarrollo humano y productivo, como planes de inclusión social, digital y de fomento a la ganadería bovina, de probado éxito en la provincia de San Luis. 
 
Pero sin dudas ha sido la defensa del federalismo su estandarte en la tarea legislativa, impulsando la convocatoria para la formulación de una nueva ley de coparticipación federal, la correcta distribución a las provincias de los ATN, la coparticipación del impuesto a los créditos y débitos bancarios (conocido como “impuesto al cheque”) y el pleno reconocimiento de la autonomía consagrada en la Constitución Nacional a la Ciudad de Buenos Aires. 
 
En 2008 fue un actor decisivo en el histórico rechazo de la conflictiva Resolución 125 que pretendía la imposición confiscatoria de retenciones al sector agropecuario.
 
Como Presidente del Grupo Parlamentario de amistad con la República Oriental del Uruguay y con la República de Turquía ha tenido una actividad de apoyo permanente a la solución del conflicto ambiental suscitado con la hermana República, y de apoyo a las soluciones diplomáticas del antiguo diferendo entre turcos y armenios.
 
Desde el año 2010, el Interbloque Parlamentario Federal le ha conferido la Presidencia del mismo, destacándose por su labor y discursos en el recinto de sesiones del Honorable Senado de la Nación.
 
Actuación en foros regionales. A fines del año 2006, el Senado de la Nación designa al Dr. Rodriguez Saá como Parlamentario del MERCOSUR, para ocupar una de las bancas que le corresponde a la República Argentina en el Parlamento del MERCOSUR.
 
En su seno ha cumplido una destacada tarea, ganándose el respeto de sus pares de los otros tres Estados Parte (Brasil, Paraguay y Uruguay) y de su bancada, ya que por encima de todas las banderías políticas ha primado siempre su posición consagrada a la defensa de los intereses de la República Argentina y del MERCOSUR en todos los actos políticos, sociales y económicos que se han considerado en dicho Parlamento.
 
La delegación argentina lo ha distinguido por este motivo, designándolo en 2008 como uno de los tres integrantes de nuestro país para la Delegación Externa ante la Asamblea Parlamentaria Euro Latinoamericana (EuroLat).
 
Su lucha incesante contra el acuciante problema del cambio climático, y su defensa del medio ambiente, lo llevaron a representar al Parlamento del MERCOSUR en la Cumbre de Cambio Climático (COP 15), que se llevó a cabo en Copenhague, Dinamarca, en el año 2009.
 
Su más importante contribución en el Parlamento del MERCOSUR, ha sido su proyecto de creación de la Corte de Justicia del MERCOSUR. La aceptación por el Parlamento de la necesidad del establecimiento de la Corte se ha visto reflejada en el Acuerdo Político para la Consolidación del Parlamento del MERCOSUR, aprobado en Asunción el 29 de Abril de 2009, recientemente ratificado por los Ministros de Relaciones Exteriores de los cuatro Estados que integran el bloque en el mes de Octubre de 2010.
 
          


Fundación Fisal
Parlamento del Mercosur
Contactate conmigo